Ayer estuve en una mesa electoral, la experiencia lejos de ser dichosa, fue un poco "freaky", ademas que si hacemos caso a la Ley de Murphy, toda situación mala puede empeorar y si ya las cosas empezaron mal, acabaron peor, como ha dicho Ana Rosa Quintana hoy en su programa (que conste que a mi está señora no me gusta) la experiencia de que la gente viniera a votar estuvo muy bien, la gente amable, un poco despistada, familias enteras votando, amables viejitos (hubo uno que se intentaba llevar los boligrafos) pero nada digno de una reseña del blog. Lo peor de todo, no es tener que estar desde las 8 de la mañana hasta las 12 de la noche (ya que yo no era presidenta y no me tocó ir a juzgado) lo peor para mi fue; primero, la desinformación, al llegar al Colegio Electoral, nadie sabía lo que había que hacer, no había listas definitivas de la gente de las mesas, había mucho enteradillo partidista que lejos de ayudar, lo único que hacía era ir de "Pepito Grillo" dando supuestos consejos, lejos muy lejos de realmente echar una mano a las personas que por el dichoso azar (ojalá tocaran los cupones de los ciegos tan alegremente como los cargos de las mesas) nos tuvimos que quedar y aguantar toda esa jornada.
Segundo, la desorganización, allí había mucha gente que no sabía, porque estaba, ni en nombre de quien, te exigía que hicieras papeles, actas y los informaras como si se tratara de tu jefe del trabajo. Tercero, el ansia de mando de unas personas, de que solo por el hecho de colgarse un cartel de apoderado parecía que tenías que rendirles pleitesía o arrodillarte ante ellos, para muestra un botón, mi compañera de mesa, se equivocó y sin querer, hizo algo incorrecto, una de estas personas se dedicó a echarle una bronca, cuando ya llevabamos allí 14 horas, agotadas, sin aire acondicionado (cuando en el exterior del colegio estabamos a 30 grados) y tuvo la mala fortuna de equivocarse. Cuarto; el recuento de votos y la cantidad de burocrácia, papeleos, vuelvo a repetir sin ninguna información, con un librito, que lejos de aclarar, ponía mas dudas sobre nuestras agotadas y calurosas cabezas.
Todo ello en una jornada, donde la educación se te olvidaba por momentos, a mi y a todos los integrantes de las mesas, escuchamos gritos, nervios, voces, la policia tuvo que intervenir para calmar los ánimos, pero creo que en una época donde internet y las redes sociales, forman parte de nuestras vidas, creo que no logramos pasar con nota, esta jornada. Espero que una y no mas, pero nunca se sabe...
lunes, 23 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
CUMPLE....QUE???
El otro día fui de cumpleaños, esos que te da cien mil patadas ir y que además no te queda otra, encima era de una niña de una conocida mía....pero bueno, al final fuimos, menos mal que quedé con una amiga y nos plantamos en la fiesta.
Ya al ser de una niña, tuvimos que ir a las cinco de la tarde, como en los toros, con la comida del sabado todavía en el gaznate y nos pusimos frente a los bocadillos de york-queso (como te lo dicen en el Pans&Company) y de los de Nocilla, eternos protagonistas de cualquier fiesta infantil que se precie.
Pero bueno, la fiesta iba por los derroteros habituales, niños corriendo de un lado a otro del jardín, pegando berridos como locos y mientras las madres-invitadas y gente varia, intentando sentarse donde nos dejaban o donde podíamos....entonces empezaron las conversaciones de las cuales yo no hubiese hecho ni caso hasta que oí una que me dejó poco menos que "alucinada", la cosa es que una de las mamas-invitadas, empezó a decir que el día anterior había ido a una función de teatro del cole de sus niños, los actores eran los niños "mayores" del colegio, con mayores quiero decir los niños de 15, 16, 17 años de los cursos superiores, nada hubiera pasado si no hubiera visto babear a esa madre, diciendo lo buenos que estaban y los cuerpazos que lucian, saquen Vds. sus própias conclusiones, yo por mi parte yo ya saqué las mías.
Ya al ser de una niña, tuvimos que ir a las cinco de la tarde, como en los toros, con la comida del sabado todavía en el gaznate y nos pusimos frente a los bocadillos de york-queso (como te lo dicen en el Pans&Company) y de los de Nocilla, eternos protagonistas de cualquier fiesta infantil que se precie.
Pero bueno, la fiesta iba por los derroteros habituales, niños corriendo de un lado a otro del jardín, pegando berridos como locos y mientras las madres-invitadas y gente varia, intentando sentarse donde nos dejaban o donde podíamos....entonces empezaron las conversaciones de las cuales yo no hubiese hecho ni caso hasta que oí una que me dejó poco menos que "alucinada", la cosa es que una de las mamas-invitadas, empezó a decir que el día anterior había ido a una función de teatro del cole de sus niños, los actores eran los niños "mayores" del colegio, con mayores quiero decir los niños de 15, 16, 17 años de los cursos superiores, nada hubiera pasado si no hubiera visto babear a esa madre, diciendo lo buenos que estaban y los cuerpazos que lucian, saquen Vds. sus própias conclusiones, yo por mi parte yo ya saqué las mías.
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